Hicks


Un pequeño homenaje a aquel enorme monologuista que fue Bill Hicks. Porque sí. Porque me apetece algo de esa ironía sangrante suya. Porque tenía que doler estar tan lúcido. Por escribir cosas como ésta, antes de palmarla:

“El mundo es como un paseo por un parque de atracciones. Y cuando decides subir, piensas que es real, porque así de poderosas son nuestras mentes. Y el paseo va arriba y abajo. Da vueltas y más vueltas. Hay emoción y escalofríos y colores brillantes y todo es muy ruidoso y divertido, por un tiempo.

Algunos llevan en este paseo desde hace mucho y comienzan a preguntarse: ¿Esto es real o es sólo un paseo?

Y otros caen en la cuenta y regresan para decirte: Hey, no te preocupes. No tengas miedo, porque es sólo un paseo. Y nosotros… matamos a esa gente.
¡Hemos invertido mucho en este paseo! ¡Mira mis arrugas de preocupación! ¡Callen a ése! ¡Mirad mi gran cuenta bancaria y la de mi familia! ¡Esto tiene que ser real!

Es sólo un paseo… Pero siempre liquidamos a esos buenos tipos que tratan de decírnoslo. Y, ¿se dieron cuenta? Siempre dejamos que esos demonios sigan libres.

Pero, no importa, porque es sólo un paseo.
Y podemos cambiarlo cuando queramos.

Es sólo una elección. Sin esfuerzos. Sin trabajos. Sin empleos. Sin tener que ahorrar dinero. Una elección. Ahora. Entre el amor y el miedo. Los ojos del miedo quieren que pongas cerraduras más grandes en tus puertas. Que compres armas y te encierres. Los ojos del amor, sin embargo, nos ven a todos como a uno solo. Esto es lo que podemos hacer para cambiar el mundo, para tener un paseo mejor: Tomar todo el dinero que gastamos en armas y defensa cada año y usarlo para alimentar, vestir y educar a los pobres de este mundo. Lo que nos sería recompensado con creces. ¡Ni un solo ser humano excluido!

Así podríamos explorar el espacio, juntos.
Por dentro y por fuera.
Por siempre.
En paz.”

Bill Hicks (1961-1994)

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El último maldito: Bolaño

“Yo creo que todos los escritores, incluso los más mediocres, los más falsos, los peores escritores del mundo, han sentido durante un segundo la sombra de ese éxtasis. Sin duda, el éxtasis no lo han sentido. El éxtasis tal cual, quema.

Y alguien que lo siente durante un segundo y luego retorna a su mediocridad existencial es evidente que no se ha metido en el éxtasis. Porque el éxtasis es terrible. Es abrir los ojos ante algo difícil de nombrar. Y difícil de soportar.”

Roberto Bolaño.

Sostiene Tabucchi



Pereira, el protagonista de la novela de Tabucchi “Sostiene Pereira“, es un viejo periodista relegado a redactar la página cultural del periódico Lisboa y al que lo que más le gusta de su oficio es redactar necrológicas rindiendo tributo a grandes escritores (aún vivos), para tenerlas a mano el día que fallezcan.

Creo que nadie tenía una necrológica preparada este domingo para Tabucchi. Tampoco un Réquiem.

Buen viaje, maestro. Te quedas para luchar un rato más, dentro de la cabeza de tus lectores.

“Si todos tuviéramos en nuestras plazas un bello monumento a la vergüenza sería muy instructivo”
(Antonio Tabucchi)

Poesía excéntrica para tiempos convulsos (4): Velpister



Velpister [Jens Peter Jensen; Peter para los amigos] es un músico, pintor y escritor de origen danés, afincado en tierras gallegas.

He evitado usar la etiqueta de “artista” porque no supondría hacerle justicia. Más bien parece tratarse de una de esas raras personalidades para las que el arte es el único cristal a través del cual ver el mundo. Un lunático, enamorado de la esencia de la vida, y con un doctorado en dolor a sus espaldas.

La primera vez que leí algo de Velpister fue su recopilatorio de relatos, poemas y dibujos titulado “Transeuntes del olvido“, publicado bajo el sello de la revista Groenlandia y vertido gratuitamente a la red.

…Y no comprendí lo que Peter trataba de decirnos hasta que leí el conjunto pictórico-poético “Un cuadro que ilustra una poesía que explica un cuento que quiero contar sobre algo que pasó hace tiempo”.

Ahí comprendí que Peter no empleaba el dolor como una impostura o una máscara que pudiera quitarse páginas más adelante de una manera más o menos frívola. El dolor era su materia prima. La mezcla de colores de su paleta. Y esto parecía ser así sin otra justificación que la de que este mundo parece estar hecho de esta pasta. Y el arte de Velpister, no más que un espejo que así lo refleja.

De ello parece dar buena cuenta una de sus últimas creaciones (de la que reconoce llevar años dándole forma): Su Suite para piano en do menor Cola para genocidio, un “musicoplastidrama”, es decir: Un macabro relato en tono poético, acompasado por sus hipnóticas composiciones al piano e ilustrado por sus oníricas (y en ocasiones, pesadillescas) ilustraciones.

Una bofetada policromática y con banda sonora que parece incitarnos a despertar de una vez de este mal sueño.

Podéis saber más sobre Velpister a través de sus blogs:

-> Velpister blog personal
-> Velpister pintura

Un musicoplastidrama de Velpister:
Vals para muertos

Poesía excéntrica para tiempos convulsos (3): Maite Dono



Para Maite Dono (actriz, cantante y poeta gallega) la poesía, la interpretación, y la música parecen ser los ingredientes de una amalgama artística indisoluble.

Una voz dulce pero madura (teñida de canas, incluso), que en un momento te transporta a un tierno episodio de la infancia (¿no tan tierno, quizás?) y al siguiente te está arrojando contra los tiburones, junto a “la triste mierda muerta flotando sobre el agua”.

Sea como fuere, allí donde Maite clava la atención parece que genere poesía.

Ya sea en recitales:

…En performances, con un registro cercano al punk:

…O junto a Baldo Martínez, formando el dúo de contrabajo y voz de jazz y folk galego Sons-nús:

Maite respira arte, aunque se autodenomine artista con la boca pequeña. No le gusta hablar del yo. Porque ya se habla demasiado del yo. Porque el arte no pertenece únicamente a un yo, sino a multitud de tús.

Parte de su obra poética ha sido publicada en su obra Circus Girl (2009).

También podéis saber más de ella a través de su blog: Manual de resistencia Dono.

Un poema de Maite Dono:

Las madres

Todas las madres me ahorcaron los tobillos
Forever
Grilletes del puto amor
El grito de munch

Poesía excéntrica para tiempos convulsos (2): Princesa Inca

“Yo no estoy loca: estoy psiquiatrizada” (Princesa Inca)

Princesa Inca (Cristina Martín) ingresó a los veinte años en un centro psiquiátrico sintiendo que era la reencarnación de una princesa inca. Por su mente danzaban bellos y pacificadores parajes de ensueño, a los que sentía pertenecer mucho más que al mundo que le mostraban sus sentidos. Hasta entonces su vida era la de cualquier otra estudiante de psicología en la universidad. Tras aquel episodio le diagnosticaron una mezcla de bipolaridad y esquizofrenia.

Y aplacaron sus sueños a base de pastillas.

La sociedad de cuerdos a la que ella no sentía pertenecer la etiquetó de loca. Volvieron su mente dócil y le hicieron creer que sus experiencias ancestrales sólo eran producto de su enfermedad. Pero ella siempre se ha resistido dentro de esa camisa de fuerza química, que era y es su medicación:

“¿Quién puede asegurarme que no son recuerdos de otra vida? ¿Y quién puede etiquetarte de loco? ¿Quién traza la línea entre cordura y locura? Dicen que estamos locos, pero te fijas en cómo actúan los políticos, la Iglesia, los ejércitos, y ¿esos no están locos?”

La escritura se convirtió así en una salida. En realidad, en la única salida. Princesa Inca sentía que en ese terreno nadie podría amordazarla ni drogarla hasta dejarla sin sentido.

En su escritura sería quien ella quisiera ser. Y, de ese modo, comenzó a escribir poesía y a regurgitar todo aquello que, hasta el momento, le habían impedido contar. Sin florituras, de un modo brusco y casi desesperado: “La poesía es vecina de la locura, pero como es sólo poesía no te encierran.”

A día de hoy, Cristina alterna varias facetas: jardinería, sus estudios de psicología en la universidad, sus colaboraciones leyendo poemas en la cadena Ser y su poemario recién publicado este mismo 2011: La mujer precipicio, cuyo título da buena cuenta de su forma de vida.

Si quieres saber más de Princesa Inca, te sugiero que leas su blog.

Un poema de Princesa Inca:

este hueco en el pecho no sé si tiene las horas contadas… escucho Cohen en un locutorio de Gracia… soy un perro vagabundo que ronda por la ciudad rebuscando en las basuras… he encontrado poemas en las aceras de otros y tengo ganas de llorar pero llevo meses sin hacerlo… leo sentada en el suelo del metro sepultada entre los viajantes… cada pasajero blinda la mirada para no expresar ni un ápice de sensibilidad… parece un tren con destino auschwitz,sin embargo en muchos casos el destino son las rebajas… y escribo… no tardes en besarme la espalda…
no tardes que suena la noche a desorden y la saliva cae sin infinito/ no tardes en morderme la piel que llevo heridas para tu boca/ porque huelo a desorden/ porque huelo a tierra de nadie/ no tardes que ya huyo de mí y soy la estatua que no puede moverse pero detiene el aire/ no tardes/ es ahora el día/ cerca de mis ojos se sitúa el siniestro de alguna tormenta de palabras/ porque no se sabe la hora ni el día ni el minuto/ pero no tardes/.

Poesía excéntrica para tiempos convulsos (1): Batania



Que la poesía es un arma cargada de futuro [Celaya dixit] es algo que ya todo el mundo sabe.
Que, cuando el látigo de la injusticia restalla sobre la espalda del oprimido, éste tiende a entonar versos que lo liberen, es algo que a la vista está en el panorama poético actual.

Desde el florecimiento del 15M el pasado mayo, son innumerables las manifestaciones artísticas que han dado cabida a las letras empapadas de alquitrán, de flores pisoteadas, de moratones por golpe de antidisturbio o de cajas de cartón recicladas en consignas.

Son muchos los que ya no quieren llorar, sino esgrimir poesía como un arma. Un arma que sólo produce heridas internas y que, con razones, apela al hemisferio más irracional de nuestra psique.

“La poesía ha vuelto y yo no tengo la culpa”, admite el poeta Batania, quien, sin pretenderlo, se halla cerca del epicentro de la vorágine poética de los últimos meses.

Para Batania, el acontecimiento más importante de la Historia del hombre es la muerte de su padre. Y, según él mismo relata, ése parece ser el origen de su “renacimiento”.
Sintiéndose extraño en un mundo que no lo acepta, se inventa su propio país [Batania] cuyos límites comienzan en sus pies y terminan en su cabeza. A partir de entonces, el poeta se independiza del resto del mundo. Ya nunca más se sentirá un extranjero en ningún lugar.

Batania, el poeta que, de noche, convierte nombres en verbos. El poeta que no se deja publicar y que regala su manuscrito de tropocientas páginas a quien se precie. El poeta de tendencia neorrabiosa cuyos versos-consigna son replicados por las paredes de todo el país por anónimos que firman en su nombre. Un poeta más y una célula más en el organismo viviente que fue la acampada en Sol.

Si aún no conoces a Batania, éste es el momento de hacerlo:

-> Batania (blog)
-> Neorrabioso (blog)

Un poema de Batania:

“Si me sigues besando se va a caer”

Ningún sinpapeles será detenido esta noche por la policía;
cuando la mujer que amo se acerque y me bese en los centros,
las patrullas huirán acosadas por tropeles de niños salvajes.

Me besa y siento que cae El Corte Inglés. Me besa
y se apagan los neones de La Caixa. Me besa tan alta
que quiebran las bolsas, y muere el dinero,
y sufre el hombre incoloro de los capitales.

Se va a caer el sistema si me sigue besando.
Con besos pedrada contra los cristales.
Con besos de lapa bajo los coches.
Con besos tornillo contra el ejército.
Con besos chupones contra la usura.

Si me sigue besando se va a caer.
Se va a caer, en serio, se va a caer.
Están aumentando los porcentajes de viento.
Estamos a punto de vivirnos. Si
me sigues besando de esa forma se va a caer,
Natalia, se va a venir al suelo
El Corte Inglés.