Discurso de Juan Goytisolo tras recibir el Cervantes

Hay discursos necesarios, hay verdades que necesitan ser expuestas… Ayer, Día del Libro, Juan Goytisolo recibió el premio Cervantes 2014 y esto fue lo que dijo frente a tan “noble” audiencia:

“En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción.

El encasillado en la primera cuida de su promoción y visibilidad mediática. Aspira a triunfar. El de la segunda, no. El cumplir consigo mismo le basta. Y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello, o revendedor.

Llamaré a los del primer apartado, literatos. Y a los del segundo, escritores a secas o, más modestamente, incurables aprendices de escribidor. A comienzos de mi larga trayectoria, primero de literato, luego de aprendiz de escribidor, incurrí en la vanagloria de la búsqueda del éxito. Atraer la luz de los focos. Ser noticia, como dicen obscenamente los parásitos de la literatura, sin parar mientes en, como vio muy bien Manuel Azaña, una cosa es la actualidad efímera y otra muy distinta la modernidad atemporal de las obras destinadas a perdurar, pese al ostracismo que, a menudo sufrieron, cuando fueron escritas. (…)

La mirada de la periferia al centro es más lúcida que a la inversa. Y al evocar la lista de mis maestros condenados al exilio por los centinelas del cánon nacional católico, no puedo menos que rememorar con melancolía la verdad de sus críticas y ejemplar honradez. La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera. (…)

En vez de empecinarse en desenterrar los pobres huesos de Cervantes y comercializarlos, tal vez, de cara al turismo, como santas reliquias fabricadas probablemente en China, ¿no sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de su vida tras el rescate laborioso de Argel? ¿Cuántos lectores del Quijote conocen las estrecheces y miserias que padeció, su denegada solicitud de emigrar a América, sus negocios fracasados, su estancia en la cárcel sevillana por deudas, difícil acomodo en el barrio malfamado de Valladolid con su esposa, hija, hermana y sobrina en 1605, año de la primera parte de su novela, en los márgenes más promiscuos y bajos de la sociedad? (…)

Imagino al hidalgo manchego montado a los lomos de Rocinante, acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad, que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla, que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas, socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y ansia de libertad”.

Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y el exilio profesional de los jóvenes con el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla”. (…)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s