Sin que se dieran cuenta

maus

Creo que la gente que no lee demasiado o que directamente no lo hace, no entiende del todo esa expresión que habla sobre que la lectura puede convertirte en mejor persona.

No quiere decir que leer mucho te convierta en una especie de ser superior, ni que se alcance ningún tipo de Iluminación leyendo novelas o poesía. Si la literatura tiene un poder y éste consiste en mejorarte de algún modo, lo hace a partir de la visión poliédrica que te ofrece de la vida, de las cosas.

No existe otro arte que te introduzca en la piel de un asesino, de un loco, de un ama de casa, de un soldado, de un astronauta abandonado a la altura de Júpiter con tanta profundidad.

En otras palabras, leer te hace ver cómo pueden llegar a suceder las cosas. Esto, que dicho así suena bastante a charla de futurología, es un algo que yo, como individuo, valoro bastante. Creo que unos cuantos saben de lo que hablo.

Pongo un ejemplo: Hace unos años, un colega me prestó un cómic. El cómic resultó ser la única novela gráfica que hasta la fecha ha ganado un Pulitzer. Maus. Tengo que reconocer que, aunque el ganador del Pulitzer es algo que habitualmente me la trae al pairo, aquello me provocó cierta intriga. ¿Cómo es un cómic que gana un Pulitzer?

Por si no conocéis la obra, va de un escritor (de hecho, es el propio autor de Maus, encarnado en ratón) que se dedica a escuchar y a transcribir la historia de su padre, un judío superviviente de los campos de concentración nazis. Todo ilustrado entre gatos, ratones y perros, según la nacionalidad de cada personaje. Dejando a un lado el hecho de que los dibujos son una gozada, Maus me enseñó una pequeña, pero importante lección de Historia.

Yo, alguna vez, me había preguntado: ¿Cómo es posible que los judíos y otras víctimas del Holocausto permitieran todo aquello? ¿Por qué no hicieron algo antes? ¿Por qué no se resistieron? ¿Por qué los vemos bajar de aquéllos mercancías en los documentales, como fantasmas, carentes de voluntad? ¿Cómo se llegó a ese punto?

Maus me lo susurró: Sin que se dieran cuenta. Fue revelador. En una serie de viñetas, se veía cómo poco a poco la guardia nazi, las SS, iban increpando cada vez más a la población judía. Empezaban con insultos, con xenofobia, con vandalismo y terminaban la faena con la ley en la mano. Sin que se dieran cuenta. Fue terrible descubrir aquello, pero también es terrible no descubrirlo nunca y estar condenado a repetirlo.

El caso es que estos días, con el asunto de Charlie Hebdo, de repente saltan a la palestra algunos personajes como Marine Le Pen pidiendo la vuelta de la pena de muerte, un grupo de impresentables en Alemania fomentando el odio hacia el musulmán por el hecho de ser moreno, y Rajoy saliendo a defender la libertad de expresión, cuando está intentando, por todos los medios, ponerle vallas a un campo sin tierra. Joder. Y a mí me acojona, porque sé que detrás de estos, hay gente que se viene arriba y les da la razón y, peor aún, va y les vota. Y cuando pienso en eso, me salta la alarma: Sin que se dieran cuenta. Sin que se dieran cuenta

Dicen que, como individuos, somos más inteligentes que como masa. Tal vez sea cierto.

Y tal vez, la solución sea más sencilla.

Tal vez sólo haya que leer más.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s