La Incultura es muy “made in Spain”



Breve historia de nuestra cultura, para entender cómo hemos llegado hasta aquí

Éstos son los hechos:

DESDE EL SIGLO II A.C.

Roma invade la Península Ibérica, arrebatándosela a los cartagineses. La bautizan como “Hispania“, es decir “tierra abundante de conejos” (¿!?).
Roma se la reparte entre sus jerifaltes y Julio César nos manda a sus soldados aquí a veranear, como si fueran suecas locas por hacer topless.
Traen consigo el latín y las calzadas romanas. Aunque también sus leyes, su ejército, su pan y su circo. Su modus vivendi, va (recordemos que Roma entendía que hay dos clases de personas: libres o esclavos, aunque si nos atenemos a los hechos, en realidad eran tres: libres, esclavos y gente con pasta que dice nosequé de que hay que trabajar para ellos).

DESDE EL SIGLO VIII D.C.

El Imperio Romano cayó sin que ningún político español (hispano) tenga la culpa. Sí, es raro.
Comienza ahora una invasión musulmana, desde Gibraltar, y muchos de estos mestizos resultantes se apuntan a la moda del Islamismo, que para entonces era de lo más cool.
Como se ve que, además del cerdo, el conejo también se la trae al pairo, deciden llamar a esto Al-Ándalus. Los musulmanes y los “godos” cristianos conviven por un tiempo. Los musulmanes, como buenos invasores, traen consigo las matemáticas, la arquitectura, la filosofía, la música y alguna que otra cosilla más de su propia cultura.
Para el siglo XV un matrimonio católico mal avenido decide unir sus reinos y también decide que tres son multitud. ¿Los motivos? “Hombre, son oscuros de piel. Hablan raro, dan muchas vueltas para venderte una baratija y seguro que no llevan nada bajo la chilaba… Además, ¿qué dios es ése que no se deja dibujar?”
No debían ser muy avispados estos reyes cuando le soltaron cantidad de pasta a un listillo que dijo saber ir a la India por el camino contrario. Tuvieron potra, dejémoslo ahí.

AÑO 1605

Un soldado español, de apellido Cervantes, publica una obra que marca la llegada de la novela moderna. Moderna porque Cervantes nos dice que ya no hay Dios, que nosotros decidimos nuestro propio destino. Moderna porque es una novela realista y Cervantes nos hace ver que nada es lo que parece. Cervantes introduce verdades afiladas como cuchillos por boca de un loco, para evitar que lo encierren o algo peor. Así, el escritor manco radiografía la España de su época y nos lega frases espléndidas como éstas: Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una abuela mía, que son el tener y el no tener.” o Con la Iglesia hemos topado, Sancho“.

AÑO 1808

Nuestros vecinos galos, tras un brainstorming sangriento han tenido unas cuantas ideas para acabar con el invento ese del Antiguo Régimen. Una es la guillotina. Otra es la Declaración de los Derechos del Hombre. Hay mucha sangre y bla bla (saltemos esta parte): Muere hasta el apuntador.
Aparecen los enciclopedistas y algo llamado Ilustración. Aparece también Napoleón, un gabacho bajito que se cree en la Antigua Roma y se lanza a invadir países (ver sección 1ª). Napoleón nos invade, pero esta vez estamos prevenidos. Tenemos dos escudos anticultura llamados monarquía e Inquisición a los que no les gusta nada lo de no tener rey, ni aquello llamado ciencia, ni mucho menos esa moda de afrancesarse y ser culto y leer. Así que al ritmo de algo como “yo soy español, español, español” los echamos del país y les decimos, con el dedo corazón en pie, que preferimos seguir siendo unos ignorantes.
Eso, por los camiones volcados siglos más tarde. Toma España.

AÑO 2012

La selección española de fútbol ha ganado su última eurocopa. Los que han ganado la eurocopa son un grupete de veintiañeros en pantalón corto que ganan más al año que tú en tu puta vida. El pueblo sale a la calle con la cara pintarrajeada de amarillo y rojo. Una semana después, el presidente del gobierno dinamita el país con un programa de recortes que él llama medidas (aunque cualquier costurera sabe la diferencia entre un “recorte” y una “medida”).
El mismo presidente no tiene intención de invadir nada, aunque si se le pregunta, dirá defender a Gibraltar (español) con garras y dientes.
Dicho presidente opina que el pueblo de España no necesita nada de lo que ha conseguido en los últimos tiempos. A saber: Sanidad gratuita, cobertura social para desempleados, educación pública de calidad. Por supuesto, la Cultura tampoco le parece necesaria a este genares. Así que le grava más impuestos (el IVA, el IRPF) para ver si a todos esos culturetas les da por exiliarse a Francia, donde tienen esas ideas tan raras sobre derechos, sobre cultura o sobre la monarquía.
Las corridas de toros siguen subvencionadas y no se les aplica la subida de impuestos.

¿FIN?

Anuncios

Un comentario en “La Incultura es muy “made in Spain”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s