Día mundial del Arma de Reflexión Masiva


“¿Por qué habrán hecho pájaros tan delicados y tan finos como esas golondrinas de mar cuando el océano es capaz de tanta crueldad?”
(El viejo y el mar. Ernest Hemingway)

Hará una década o más, banqueros de todo el mundo lanzaron sus redes de hipotecas al océano de la economía. Entusiasmados, comprobarían cómo la codicia (debilidad humana donde las haya) impulsaba a los propios peces a picar el anzuelo. Años después, estos banqueros/pescadores decidieron recoger sus arreos y a nosotros -pececillos de agua dulce- con ellos.

A este fenómeno se le llamó “burbuja” en primer lugar. Luego la burbuja hizo “boom” y pasó a denominarse “recesión”. A la recesión la sucedió la “crisis”. Y de ahí, a esta situación que ya dura cuatro años, que carece de solución aparente y que la gente ya no sabe cómo llamar, aunque algunos se refieren a ella como la “cosa”. Sí, ya sabes. Esa “cosa” que está muy mal, jodida y chunga.

La “cosa” es una criatura hambrienta que devora economías. La “cosa” está digiriendo a Grecia y, aún cuando le provoca ardor de estómago, tiene la mirada babeante puesta en otros países del Mediterráneo. A la “cosa” la alimentan los banqueros/pescadores, bajo la indiferente mirada de esos guardias costeros corruptos, que son nuestros representantes políticos.

El caso es que la “cosa”, no contenta con deglutir la comida para peces, se ha pasado a una dieta de recortes… ¡Ponte un plato de recortes… sociales!

-Pero, ¿no ibas a hablar del día del libro?
-Sí, paciencia. Estoy sentando precedentes. Voy a ello…

…Esos recortes, por supuesto, han llegado hasta el mundo de la Cultura (aunque, como es normal, estos hayan quedado en segundo plano, frente a la sangría acometida en Sanidad, Educación, Investigación…).

Resulta especialmente significativo para mí que en Murcia (comunidad donde resido) se haya metido la tijera, como se ha hecho, en el sector de las bibliotecas públicas. Llegando al punto de cerrar algunas de ellas e instaurar servicios mínimos. La biblioteca es el símbolo de la cultura universal. El sancta sanctorum del conocimiento. ¿Exagero? Yo creo que no.

Pese a que en tiempos de Internet no sea tan valorada, la biblioteca ha sido el lugar de referencia de escritores, estudiosos, filósofos, científicos y vagabundos. Los movimientos sobre el tablero de ajedrez político, a veces, son más que hechos: son símbolos. Cerrar un colegio es un atentado a la educación de tus hijos. Cerrar un hospital es un atentado contra tu salud. Cerrar una biblioteca es el atentado a tu posibilidad de acceso gratuito a ese producto del ingenio humano, que llamamos cultura.

“La vieja Biblioteca Pública de Los Angeles muy probablemente evitó que me convirtiera en un suicida, un ladrón de bancos, un tipo que pega a su mujer, un carnicero o un motorista de la policía y, aunque reconozco que puede que alguno sea estupendo, gracias a mi buena suerte y al camino que tenía que recorrer, aquella biblioteca estaba allí cuando yo era joven y buscaba algo a lo que aferrarme y no parecía que hubiera mucho.”
(The burning of the dream. Charles Bukowski)

No hace mucho que alguien me dijo que si se desdeña la literatura es por un asunto puramente político: “Los libros pueden contener ideas peligrosas para el Sistema”. Y es cierto. Vemos cómo desde los grandes medios nos sacuden con cultura frívola y banal. Escasea la buena música en las radiofórmulas. No se financia el buen cine. Y se mira de reojo al que tiene algún afán lector. Eso sí, por pura cuestión estilística y de moda, se exaltan las gafas de pasta… sin cristal.

Es un mundo extraño. No hay duda.

Por eso, porque ahora estamos en la “post-crisis” y la gente se amolda a este nuevo océano de peces en las raspas, pero con un hambre de ballenas, aplaudo una tras otra las iniciativas de guerrilla que surgen día a día para mantener viva la cultura: Desde las bibliotecas instaladas en cada plaza tomada por el movimiento 15M durante las acampadas, a las iniciativas de intercambio de libros. De los encuentros de poesía social a las editoriales cartoneras, surgidas tras el corralito de Argentina.

Porque, ya no es que éstas sean nuestras armas. Son las semillas de las que disponemos para cultivar (cultura = cultivo) un nuevo mundo.

Actualización (12:18 p.m.)

Mientras en Murcia y Cáceres se lleva a cabo una pegada masiva de poemas en las lunas de los coches (en Cáceres con poemas de autores murcianos y viceversa), un grupo de “activistas” por las bibliotecas públicas parecen haber secuestrado 500 ejemplares de la biblioteca “José Saramago” de Murcia, en represalia por las condiciones en las que persisten estos centros.

Más información, aquí.

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2 comentarios en “Día mundial del Arma de Reflexión Masiva

  1. ¡Cómo me gusta el estilazo que está adquiriendo tu blog!…FELIZ DÍA de los escritores, aunque sea con retraso. Ah! el que paralizó las calles de Barcelona fue Mario “Vaquerizo”, ese peculiar marido de Alaska que mueve masas…no tenemos remedio pero hay vida entre tanto hormigón. Un abrazo.

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