Poesía excéntrica para tiempos convulsos (2): Princesa Inca

“Yo no estoy loca: estoy psiquiatrizada” (Princesa Inca)

Princesa Inca (Cristina Martín) ingresó a los veinte años en un centro psiquiátrico sintiendo que era la reencarnación de una princesa inca. Por su mente danzaban bellos y pacificadores parajes de ensueño, a los que sentía pertenecer mucho más que al mundo que le mostraban sus sentidos. Hasta entonces su vida era la de cualquier otra estudiante de psicología en la universidad. Tras aquel episodio le diagnosticaron una mezcla de bipolaridad y esquizofrenia.

Y aplacaron sus sueños a base de pastillas.

La sociedad de cuerdos a la que ella no sentía pertenecer la etiquetó de loca. Volvieron su mente dócil y le hicieron creer que sus experiencias ancestrales sólo eran producto de su enfermedad. Pero ella siempre se ha resistido dentro de esa camisa de fuerza química, que era y es su medicación:

“¿Quién puede asegurarme que no son recuerdos de otra vida? ¿Y quién puede etiquetarte de loco? ¿Quién traza la línea entre cordura y locura? Dicen que estamos locos, pero te fijas en cómo actúan los políticos, la Iglesia, los ejércitos, y ¿esos no están locos?”

La escritura se convirtió así en una salida. En realidad, en la única salida. Princesa Inca sentía que en ese terreno nadie podría amordazarla ni drogarla hasta dejarla sin sentido.

En su escritura sería quien ella quisiera ser. Y, de ese modo, comenzó a escribir poesía y a regurgitar todo aquello que, hasta el momento, le habían impedido contar. Sin florituras, de un modo brusco y casi desesperado: “La poesía es vecina de la locura, pero como es sólo poesía no te encierran.”

A día de hoy, Cristina alterna varias facetas: jardinería, sus estudios de psicología en la universidad, sus colaboraciones leyendo poemas en la cadena Ser y su poemario recién publicado este mismo 2011: La mujer precipicio, cuyo título da buena cuenta de su forma de vida.

Si quieres saber más de Princesa Inca, te sugiero que leas su blog.

Un poema de Princesa Inca:

este hueco en el pecho no sé si tiene las horas contadas… escucho Cohen en un locutorio de Gracia… soy un perro vagabundo que ronda por la ciudad rebuscando en las basuras… he encontrado poemas en las aceras de otros y tengo ganas de llorar pero llevo meses sin hacerlo… leo sentada en el suelo del metro sepultada entre los viajantes… cada pasajero blinda la mirada para no expresar ni un ápice de sensibilidad… parece un tren con destino auschwitz,sin embargo en muchos casos el destino son las rebajas… y escribo… no tardes en besarme la espalda…
no tardes que suena la noche a desorden y la saliva cae sin infinito/ no tardes en morderme la piel que llevo heridas para tu boca/ porque huelo a desorden/ porque huelo a tierra de nadie/ no tardes que ya huyo de mí y soy la estatua que no puede moverse pero detiene el aire/ no tardes/ es ahora el día/ cerca de mis ojos se sitúa el siniestro de alguna tormenta de palabras/ porque no se sabe la hora ni el día ni el minuto/ pero no tardes/.

Anuncios

2 comentarios en “Poesía excéntrica para tiempos convulsos (2): Princesa Inca

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s