Karma


El tipo de aire soñoliento, que espera al autobús, se entretiene con el correteo de una hormiga, baldosa arriba, baldosa abajo.

Bosteza, mientras piensa en lo frágil de la vida y en la triste rutina del insecto que, afanosamente, arrastra un trocito de hojaldre. Un duro trabajo el suyo, para sobrevivir.

Con gesto vago, deja caer su dedo índice sobre el insecto. Se demostrará, a sí mismo, su superioridad impartiendo justicia divina. Ha decidido acabar con la vida de esclava de esa hormiga.

Pero, en el último momento, se detiene.
Teme al karma.

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Un comentario en “Karma

  1. El otro día miraba a las hormigas, en una gran fila india transportan una pequeña semillita que nace de una planta que tenemos en el jardín. Son disciplinadas y trabajadoras, aunque no sé si son conscientes que con un solo paso nuestro podemos destruir su pequeña gran cadena….aunque pensándolo bien quizás pisemos esa ristra de hormigas pero el ciclo continuará como lo hace siempre.

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